POCHI.- Yo de verdad os lo digo, ¡ando estresao! Porque no queda nada pa Navidad y todavía nos faltan un montón de figuras para el Belén, ¡¡¡cagüen mi máquina, esto es un desastre!!! (dramatizando un poco la cosa). Como estamos desesperaos hemos decidido poner anuncios, a ver si así se acerca alguien.
Entonces pregunta (a la zona de jóvenes-coro-catequistas… por ahí atrás) que cómo va el tema de poner anuncios. Le decimos que ya está todo arreglao y entonces…
SALE EL HOMBRE-ANUNCIO (¿¿quién podrá ser?? tachán, tacháaan)
Va con dos cartulinas colgadas de los hombros por adelante y por atrás, que ponen “SE BUSCAN FIGURAS” y se pasea por delante del altar tocando una campana, y gritando:
-¡¡¡SE BUCAN FIGURAS PARA EL BELÉEEN, SE BUSCAAAN FIGURAAAAS!!!
Y después de un tiempo prudencial de hacer el ridículo, se le van acercando los distintos personajes:
UN/A ADULTO/A: (cargando con una gran mochila de montaña). Buenas, soy un profesional respetadísimo entre mis colegas, con una vida laboral de las que dan envidia cochina. Mira, mira, aquí en la mochila traigo un pequeño resumen de mi curriculum. Dime, Hombre-Anuncio, ¿qué tengo que hacer para ir a Belén?
HOMBRE ANUNCIO: Hombreeee, yo no soy nadie para responderte, el Jefe sabrá…pero yo te veo con muy poco espíritu. Como quieras ir a Belén cargando con todo eso, no vas a llegar a tiempo. Yo que tú soltaría lastre y caminaría con un poco más de alegría, de vidilla. Pero vamos, que yo solo estoy aquí para anunciar, ¿eh?
EL ADULTO: Mmmmm, no sé si me convence… En fin, me lo pensaré.
(Y se va)
(Entra la jovenzuela – adolescente)
JOVEN (en plan rabanero): A ver, que quede claro que yo vengo a hablar contigo solo porque he suspendido el último examen de física y me han castigado mis padres, que si no ni de palo voy yo hasta Belén, el pueblo más muerto del mundo. Vamos, que solo hay dos bares y están petaos de pastores y de viejos. Así que a ver, Hombre-Anuncio ¿qué se supone que tengo que hacer para ir a Belén?
HOMBRE ANUNCIO: Pues mira, no sé si soy yo el más adecuado para comentarte esto, pero con lo rancia que te pones no vas a llegar a ninguna parte. ¡Que a ver si te enteras de que Jesús viene a salvarte!… ¡¡a salvarte!! y dejas ya un poco de quejarte y de dar la brasa con los Jonas Brothers. Pero vamos, que yo solo estoy aquí para anunciar, ¿eh?
JOVEN: perdona, yo no tengo por qué aguantar esto. Me largo, ¡y ya decidiré yo si voy o no voy al pueblucho!
(Y se aleja)
HOMBRE ANUNCIO (de la que ella se aleja): ¡pues no te vendría nada mal un poco de alegría y algo más de espíritu!, ¡¡o tomar más fibra por las mañanas!! Qué tía más borde…
(Entra el niño)
UN/A NIÑO/A: ¿Tú eres el Hombre Anuncio?
HOMBRE ANUNCIO: el mismo
UN/A NIÑO/A: Yo quiero ir a Belén a ver a Jesús.
HOMBRE ANUNCIO: ¡¡Bueno!! ¡Menos mal que hay alguien que lo tiene claro! Pues haces muy bien, mira, es por allí todo recto.
UN/A NIÑO/A: Vale, voy a casa a buscar la Wii y los capítulos de Ben-10 y ahora vuelvo.
(Y se va)
HOMBRE ANUNCIO (desesperao): ¡¿¿Pero qué ye esto??! ¡¡Pochiiiii!! ¡¡Ven pacááááá!!
POCHI (va palante): ¿Pero bueno, Hombre Anuncio, qué te pasa?, ¿qué ocurre?
HOMBRE ANUNCIO: ¡Que no funciona! Esto hay que anunciarlo de otra manera. Además, lo siento mucho pero yo ya me he cansado del cencerrito, del cartel y de la madre que lo parió, así que me largo (se quita el cartel y se va.
POCHI (a la gente): Pues ya me diréis, a ver qué hacemos. Si no encontramos figuritas para el próximo domingo vamos a tener que pensar algo, porque no hay manera de que esta gente quiera ir al portal… Hala, pues nada…¡seguimos!


