La madre de David y Sara del Río nos manda una emotiva carta que queremos compartir con todos vosotros:
QUIERO DAROS LAS GRACIAS a todos los catequistas que formáis a nuestros hijos en cada día de catequesis, a los que colaboran en cada misa los domingos para hacer de ella algo especial, porque eso es lo que sois, gente especial. Y sobre todo a ti Pochi, que para mi eres un mago con todo lo que haces, por el cariño que le pones, porque no te cansas y estas ahí cada día. Habrás oído muchas veces que ojala todos los curas fueran como tú, yo si lo he oído. Haces magia cada domingo porque enganchas a la gente, incluso a los que como yo estaban a punto de desengancharse. Hacéis que los niños vayan contentos a misa y a la catequesis. Jamás he oído decir a mis hijos que no quieren ir.
Quiero daros las gracias por esa ceremonia maravillosa que hicisteis de la comunión el sábado pasado. Creo que no se me olvidará nunca. Cuando te ha pasado algo bueno o has tenido un día especial no lo quitas de la cabeza en varios días y eso me está pasando a mi, me acuerdo de detalles y de cosas que ese día me emocionaron muchísimo. Toda mi familia quedó encantada porque fue un día muy especial y eso fue gracias a vosotros. Gracias por saber contactar con los niños, gracias por hacer de cada misa o de cada acto de la penitencia algo que ellos pueden entender y disfrutar, gracias por estar ahí. Espero que sea por muchos años y que sigáis contagiando a mucha gente con vuestra ilusión.
Madre de Sara y David del Río
Gracias a tí por estas palabras!
1 respuesta↓
1 Santi // May 20, 2010 el 12:26
Amigos!
La carta refleja el sentir de muchos de los que nos sentimos Parroquia SSAA
Pero sobre todo nos muestra el asombro de los des-enganchados (y de los NO encanchados) que:
ven, huelen, palpan, mastican y aplauden que la Iglesia Católica tenga vida,
que haga/mos comunidad y
que los frutos se multiplican/quen por el compromiso y el esfuerzo creativo de todos
Si cabe, envío el agradecimiento a esta Madre de Familia
por no callarse la boca en esta situación,
por expresar su asombro y su cariño de esta forma…
ojalá que la indiferencia que muchas veces nos abraza tan fuerte pueda dejar paso a nuevos enganches y re-enganches… no por lo que decimos ni predicamos… sino por cada uno de los pequeños detalles que hacen que nuestra Iglesia funcione, cumpla su misión y viva el Espíritu de Cristo!
Dejo de lado la pastelería acostumbrada.. jejeje para animarles a seguir creciendo, a seguir acogiendo a muchos más que buscan el sentido a la vida que solo tiene un inicio y fin: el amor de Dios.. jejeje suerte que dejaba la pastelería!
Un abrazo,
Juan Carlos Rojas Chamorro